El director utiliza muy bien el telón de fondo navideño, presenta con convicción las tentaciones de Ben y el encuentro con "fantasmas del pasado" e imprime bríos al periplo que sigue a la asistencia familiar a la misa del gallo, un verdadero descenso a los infiernos en que la Nochebuena se convierte en Nochemala, con madre e hijo compartiendo experiencia.
Julia Roberts compone una magnífica madre coraje, y hay química con Lucas Hedges, que da vida a Ben. Los secundarios, familia, delincuentes y drogatas, están muy cuidados. (Almudí JD)
